15 junio 2008

Dr. Enrico Berti en Santa Fe

El próximo evento que hemos organizado con el Círculo de Fenomenología y Hermenéutica de Santa Fe y Paraná es más que prometedor. Pues contaremos con la presencia del Dr. Enrico Berti, que realizará una conferencia extraordinaria titulada: "Presencia de Aristóteles en la filosofía del siglo XX".

Enrico Berti es profesor de la Universidad de Padova, Italia, desde 1971. Fue profesor en las Universidades de Perugia, Ginebra, Bruselas y Lugano. Fue presidente nacional de la Sociedad Filosófica Italiana y actualmente es vice-presidente de la Federación Internacional de Sociedades de Filosofía. Es socio de la Academia Nacional de los Linces, miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias y vice-presidente del Institut International de Philosophie. Hoy en día es mundialmente reconocido como una autoridad en el pensamiento Aristótelico, habiendo estudiado en especial la presencia de la filosofía del Estagirita en el pensamiento moderno y contemporáneo.
La conferencia del Dr. Enrico Berti tendrá lugar en la Universidad Católica de Santa Fe el jueves 9 de Octubre a las 19 hs en el salón de actos de la Universidad.
Más datos en nuestro sitio web.

09 junio 2008

Trucos para agilizar, optimizar y mejorar nuestro trabajo en OpenOffice

Hay que admitir que OpenOffice es una herramienta a la que cuesta acostumbrarse luego de utilizar los procesadores de la suite de Bill Gates. A mi me llevó un par de años pero hoy en día estoy más que satisfecho. Sobre todo porque, debido a mis ocupaciones, necesito una herramienta de proceso de texto de alta calidad. Todo el día estoy trabajando con el procesador y necesito funciones especiales como incrustar caracteres griegos, hebreos, etc.
Para poder presentar trabajos de calidad la herramienta tiene que estar bien preparada y andando sin problemas.
Hoy en día OpenOffice ha logrado, sin duda, estar a la altura de las necesidades, lo cual facilita la migración hacia Linux y se pierden los temores a desperdiciar nuestro precioso tiempo o a resignar la calidad de los trabajos por falta de recursos.
Esto se ha logrado gracias a la implementación de extensiones que facilitan las tareas que OpenOffice no realiza por defecto al ser instalado.
Las extensiones se encuentran en el sitio oficial de Openoffice desde donde podemos bajar las que más necesitemos, hay una gran cantidad ciertamente.
Voy a recomendar aquí las que me resultaron más interesantes:

  • OpenOffice.org2GoogleDocs: Esta extensión nos permite subir (upload) nuestros documentos directamente a nuestra cuenta de Google en Googledocs.
  • Pagination: Insertar números de páginas no era tan fácil en OpenOffice. Con esta nueva extensión se agrega una función que mediante un cuadro de diálogo nos permite insertar y configurar a gusto y fácilmente la numeración de nuestro documento.
  • Writer's Tools: Tal vez una de las más completas. Nos permite entre otras cosas traducir texto, wikificar palabras, lanzar aplicaciones, etc.
Una vez que bajamos los archivos de las extensiones, vamos a OpenOffice Herramientas>Administrador de extensiones, en el cuadro de diálogo vamos a Agregar, buscamos los archivos y listo.
Super facil... no?

Ingmar Bergman, Woody Allen y Søren Kierkegaard o sobre la artística evidencia de la levedad del Idealismo Absoluto:

Durante el último verano santafesino, con sus 49° de térmica, decidí dedicarme al buen cine, harto ya de la mugre cinematográfica conseguible en los videoclubs de barrio.
La decisión me llevo a iniciarme en la obra del recientemente desaparecido cineasta, guionista y escritor sueco: Ingmar Bergman. En efecto, a través de mi pasión por Woody Allen y con la noticia de su muerte el pasado 30 de Julio del año pasado, decidí sumergirme en la obra de este genio del cine nórdico.
Mi comienzo, ciertamente, no pudo ser más atinado. Comencé por una de sus películas más famosas y considerada por la crítica como un hito en la historia del cine: "El séptimo sello" ("Det sjunde inseglet"). Luego de verla sentí yo también, que tal película había marcado un hito en mi forma de disfrutar y acceder al séptimo arte.
Esta película, cuyo nombre es tomado del libro del Apocalipsis, está ambientada en la Edad Media, hacia el final de las cruzadas, en plena peste negra, y narra la historia de un caballero que regresa con su escudero de Tierra Santa. En el camino de regreso se topa con la muerte que le anuncia que ha venido para llevárselo. Él le propone a la Parca una partida de ajedrez pretendiendo que si gana la partida podrá irse y evitar el fatídico destino. De este modo va retardando la hora de su muerte, aprovechando de este modo dicho tiempo para encontrar un sentido a su atormentada existencia.
La terrible comprobación de que el que se muere soy "yo", tema central de la cinematografía de Bergman y de Allen, así como de la filosofía existencial de Søren Kierkegaard, ponen en ridículo la concepción de la filosofía idealista que exalta la "vida" de la totalidad en detrimento de la existencia concreta del individuo.
No he conocido a nadie más perspicaz e irónico que Woody Allen ni a nadie que refleje de manera más patética que Bergman esta ineluctable situación de la existencia en la que se encuentra arrojado todo individuo que vive cada instante de su existencia con la conciencia de que existe pero de que podría no haber existido jamás y de que dejará de existir en cualquier momento, mal que le pese.
¿Quién sería tan tonto acaso como para preferir vivir eternamente "en el corazón de la gente" o como para considerar su propia vida como una parte de la eterna vida de un "espíritu absoluto"?

Como dice Woody Allen agudísimamente en un artículo del New York Times...


"más que vivir en el corazón y la mente del público, preferiría seguir viviendo en mi apartamento".

08 junio 2008

Aprender alemán por internet: interesante y divertido

Aprender alemán en la propia patria se me ha semejado últimamente a aprender a nadar fuera del agua. Esta sensación desesperante me ha llevado a busear en la red de redes en busca de recursos más "líquidos" en los cuales sumergirme para empaparme más de la lengua de Goethe. He encontrado así dos sitios esenciales para aprender alemán en Internet:

  • Das DaF - Aufgabenpotal: Un portal imprescindible donde se aprende con ejercicios on line de manera creativa y divertida. Pero sobre todo con temas que nos pueden interesar, es decir los ejercicios están relacionados con temas de actualidad, como ser: Olimpíadas de Peking 2008, las últimas novedades del cine alemán, etc. Este sitio solamente requiere que nos registremos y listo. Además cuenta con un servicio de Penpal.
  • Deutsche Welle: Sin duda uno de los sitios más completos, donde se pueden encontrar las noticias del día leídas lentamente para ejercitar la oreja (Genial no!!!!), cursos completos para principiantes, intermedios y avanzados con "lesen und hören" incluidos. Todo puede encontrarse en formato podcast, es decir que uno puede sindicarse y bajarse lo que le interesa diariamente con tu programa favorito para administrar podcast.

De todo lo que he recorrido en la red esto es lo más completo y efectivo para mejorar el idioma.
Aufwiedersehen!!!

20 mayo 2008

“Gozo, libertad y creatividad ”. Una justificación teórica del movimiento del Software Libre.

El objetivo de este trabajo consiste en ofrecer un análisis pormenorizado de la “Ley de Linus”, enunciada por Linus Torvalds en el prólogo al libro de Pekka Himanen "La ética del hacker y el espíritu de la era de la información" (Pekka, Himanen: 2002, p. 14). Realizaremos este análisis ensayando una exégesis de dicha ley a partir de la filosofía levinasiana y sus categorías éticas y metafísicas fundamentales, tomando como hilo conductor una categoría en común ofrecida tanto por el genio de la tecnología Linus Torvalds como por el filósofo lituano Emmanuel Levinas, a saber: la noción de gozo.

Terminológicamente queremos echar luz sobre el término hacker, debido a la ambigüedad que esta palabra posee en nuestros días: “Hacker, usando la palabra inglesa, quiere decir divertirse con el ingenio, usar la inteligencia para hacer algo difícil. No implica trabajar solo ni con otros necesariamente. Es posible en cualquier proyecto. No implica tampoco hacerlo con computadoras. Es posible ser un hacker de las bicicletas. Por ejemplo, una fiesta sorpresa tiene el espíritu del hack, usa el ingenio para sorprender al homenajeado, no para molestarle”. (Richard Stallman, extraído de Wikipedia.org, artículo “Hacker”)

Vale aclarar entonces que los hackers no son “piratas informáticos”. Un pirata informático puede ser un hacker, pero no todos los hackers son piratas informáticos. Éstos últimos, también denominados crackers, son delincuentes informáticos que utilizan su conocimiento con fines ilegales o maliciosos.

Respecto a lo tecnológico no pretendemos, por otro lado, dar la última palabra respecto del dilema entre Sofware privativo (como el Sistema operativo Windows) y Sofware libre (como el Sistema operativo GNU/Linux), demonizando a uno y proponiendo al otro como la única alternativa posible, pues tal propuesta antes que una solución sería una inversión del mismo orden. Simplemente nos proponemos exponer aquí las razones que motivan una preferencia determinada, pero que no apuntan a negar la alternativa, sino que se erigen como legítima elección a través de la aceptación de la diferencia.


La Ley de Linus


Linus Torvalds, el genio finlandés desarrollador del Kernel del sistema operativo Linux, expone en un congreso en la Universidad de California en Berkeley su famosa «Ley de Linus». Comenzó a pensar en dicha ley, confiesa, reflexionando sobre los hackers, para terminar aplicándola luego a todos los hombres en general; así dice “acabé pensando no sólo en los hackers sino en nuestras motivaciones más nobles en general” (Torvalds, Linus: 2002, p. 14). En dicha ley establece que todas nuestras motivaciones se pueden agrupar en tres categorías básicas. Dichas categorías designarían a su vez «estadios», o, como las llama él, «fases». A saber: "supervivencia", "vida social" y "entretenimiento", citadas en ese orden respectivamente.

La primera «fase» es la de la "supervivencia". Para Torvalds, ciertamente, ésta es una motivación tan fundamental como evidente, en efecto, "la prioridad de cualquier ser vivo es sobrevivir" (Torvalds, Linus: 2002, p. 14), dice el genio finlandés. Sin embargo, hablando de esta primera fase, observa, muy agudamente, que las personas "y otros seres vivos [...] valoran sus vínculos sociales más que a sus vidas" (Torvalds, Linus: 2002, p. 15). Si así no fuera, explica, no podríamos entender que haya gente dispuesta a "morir por la propia familia/patria/religión". Luego repite la frase "los vínculos sociales pueden llegar a ser más importantes que la vida de uno mismo" (Torvalds, Linus: 2002, p. 15).

Ahora bien, una de las tres fases posee para Torvalds preeminencia sobre las demás. Dicha fase es el "entretenimiento". Y lo explica de una manera meridiana diciendo que "Eistein no estaba motivado por la supervivencia cuando pensaba en la física. Tampoco debió ser para él una cuestión social. Era entretenimiento" (Torvalds, Linus: 2002, p. 15). Y enseguida define el entretenimiento como "algo intrínsecamente interesante y capaz de plantear desafíos", es, dice, “entretenimiento con E mayúscula, el que acaba dando sentido y significado a la existencia” (Torvalds, Linus: 2002, p. 16).

El entretenimiento es planteado, de este modo, por Linus como algo extremadamente importante, porque, como dice la definición dada por él mismo, es "intrínsecamanete interesante", es decir, es un fin en sí mismo, pues, no se realiza algo entretenido sino sólo para entretenerse. Al punto que, como él mismo expresa, “estaríamos dispuestos a morir que a aburrirnos por toda la eternidad” (Torvalds, Linus: 2002, p. 15).

Todo puede servir al entretenimiento, desde el dinero, pasando por el sexo, hasta las comida y la guerra, CNN de por medio, acota irónicamente.

De este mismo modo, un hacker, en lo único que se diferencia de los demás seres humanos es en "que ha dejado de utilizar su computadora para sobrevivir («me gano el pan programando») y ha pasado a los dos estadios siguientes [...] Para el hacker el ordenador es entretenimiento" (Torvalds, Linus: 2002, p. 17).

Así llegó a crearse el Kernel del sistema operativo Linux, explica, y, por lo tanto, "no se trata de hacer mucho dinero. La razón por la que los hackers de Linux hacen algo es que lo encuentran muy interesante y les gusta compartir eso tan interesante con los demás. De repente, se obtiene entretenimiento del hecho de estar haciendo algo interesante, a la vez que se alcanza una repercusión social. Se logra así este efecto de la red Linux, donde hay multitud de hackers que trabajan juntos porque disfrutan con lo que hacen" (Torvalds, Linus: 2002, p. 17).

Interpretaremos ahora la ley de Linus desde la perspectiva levinasiana.


Genealogía del conatus

Interpretaremos como conatus la fase que Torvalds denomina «supervivencia». En efecto, Torvalds entiende por supervivencia la motivación más básica de todo viviente por la cual éste busca ponerse en el ser; existir, cueste lo que cueste, sobre-ponerse a toda fuerza que lo impulse a la nada del propio ser, que se le presente como una amenaza para su propia existencia. Vida entendida como sobre-vivencia, como la sobre-posición del propio ser ante lo desfavorable para el existir.


Baruch Spinoza


En Baruch Spinoza encontramos la noción de conatus en la parte III de su Ethica ordine geometrico demonstrata en la Proposición VI expresada en los siguientes términos: “Cada cosa, en cuanto es en sí, se esfuerza en perseverar en su ser” (Spinoza, Baruch: 1967, p. 169).

Ahora bien, el conatus, en cuanto esfuerzo por perseverar en el ser, no se reduce a los atributos corporales, extensivos del ente, sino que acompaña también para Spinoza al atributo cogitativo. Así dice en la Proposición XI de la parte III: “Si alguna cosa aumenta o disminuye, secunda o reduce la potencia de obrar de nuestro Cuerpo, la idea de esta cosa aumenta o disminuye, secunda o reduce la potencia de nuestra Alma” (Spinoza, Baruch: 1967, p. 172) y en la Proposición XII, “El alma, en tanto que puede, se esfuerza en imaginar lo que acrecienta o secunda la potencia de obrar del Cuerpo” (Spinoza, Baruch: 1967, p. 174).

El conatus debe entenderse, por lo tanto, a partir de la interacción mente-cuerpo ya que dicha categoría está referida no sólo a las acciones-pasiones de los individuos, sino también a las funciones cogitativas del mismo. Así pues, los seres humanos, cuya unidad psicosomática alma-cuerpo les es constitutiva, se hallan atravesados radicalmente por esta ley suprema de la naturaleza. De manera que cada individuo humano despliega su existencia a partir de la peculiaridad de sus acciones en conformidad con esta legalidad conativa inherente a su esencia.

Queda patente ante nuestra consideración, de este modo, el estatus inédito para el pensamiento occidental que Spinoza otorga al cuerpo, él mismo lo expresa así en el Escolio de la Proposición II de la Parte III “Nadie ha determinado hasta el presente lo que puede el Cuerpo” (Spinoza, Baruch: 1967, p. 163). En efecto, éste ya no constituye negativamente la sede del pecado y del error, sino que, junto a las pasiones, es valorado positivamente a través del concepto de conatus. Spinoza agrupa, así, las pasiones en dos grandes conjuntos, las pasiones alegres, por un lado, que se derivan del amor y las pasiones tristes, por otro, que se derivan del odio y la tristeza.

Spinoza propone entonces favorecer las pasiones alegres, en detrimento de las tristes, en tanto que el aumento de dichas pasiones conlleva o secunda el aumento de la capacidad conativa, de la potencia de ser más del individuo. Mientras que, por el contrario, las pasiones tristes, con la culpa a la cabeza, entumecen, atrofian, obstaculizan la potencia conativa del individuo.


Martin Heidegger


A partir de Heidegger el sentido verbal de la palabra ser designa el ser como acontecimiento, como aventura o como gesta. Pues según Sein und Zeit, su comprensión no se reduce ya a una operación lógica. Comprender el sentido del ser, en efecto, es un hecho que pertenece ya al mismo acontecimiento del ser sobre cuyo sentido se indaga, a la gesta misma de existir a toda la intriga de lo humano, que no es sino su modalidad esencial.

Así pues, el Dasein, a diferencia del sujeto trascendental objetivante, comprende el ser, según la analítica heideggeriana, al modo de una preocupación-de-ser, a modo de un ser-ahí, de un estar-en-el-mundo, de un estar-con-los-demás, a modo de un encaminarse-a-la-muerte, de suerte que su ser le va a este ser en el mismo «acontecimiento» de ser. Ser hombre no sería pues, entonces, sino el puro hecho de persistir en el ser o el preocuparse de ser.

Dice Levinas comentando a Heidegger: “La fórmula «el Dasein es un ser para el que, en su ser, lo importante es su ser» resultaba seductora en Sein und Zeit, donde se refería al conatus. Pero el conatus, en realidad, se deduce del grado de sujeción al ser de este ente. Aquí no hay existencialismo. Aquí, el hombre es interesante porque ha quedado sujeto al ser, y su sujeción al ser es una interrogación. El conatus mide la obediencia al ser, el carácter integral de ese estar al servicio del ser que es responsabilidad del hombre (Lettre sur l'humanisme). El interés de ser es hasta tal punto suyo que el significado de este ser es su interés. [...] En Sein und Zeit puede verse la explicación del Da del Dasein como ente que se preocupa por ser y debe ser previamente aclarado para plantear la cuestión del ser” (Levinas, Emmanuel: 1993, p. 37 - 38).

La estructura ontológica del Dasein se articula egológicamente, y remonta a la perseverancia en el ser spinoziana, que hemos descrito en el parágrafo anterior. El conatus, en efecto, se presenta en la analítica heideggeriana del Dasein como virilidad de un poder-ser libre, de un ser que lleva a cabo su ser, que, abocado a su existencia en busca de una existencia auténtica o propia, es libre para una libertad que no consiste sino en escogerse a sí mismo, tomarse entre manos para llegar a ser sí mismo. Ni siquiera la Angustia ante la inevitable muerte, que convierte en tragicómica la existencia de este ser que conoce desde que nace el destino de su periplo sobre el mundo, abroga o estremece la potencia conativa de este ente cuyo mayor privilegio reside en la modalidad existenciaria de tener-que-ser-hasta-la-muerte.


Del conatus al gozo


Así como propone magníficamente Torvalds, el entretenimiento o gozo están primeros en la mente del que crea trabajando. En efecto, si bien el trabajo “sirve” para vivir, no sólo se trabaja para vivir, para mantenerse en la existencia. Tanto Torvalds como Levinas afirman que existir, proyectarse en el ser, no es el objetivo primordial de todo existente, pues se vive del trabajo y se vive del pan. La preocupación por el trabajo o la preocupación por el alimento, no se vincula, por muy extraño que parezca, a una preocupación por la existencia. Lo impotante de vivir no es vivir sino entretenerse, gozar de la vida.

Contraponemos, así, esta analítica del gozo de vivir, del gozo de los contenidos de los que vida se entretiene y entreteje, a la hermenéutica de la facticidad heideggeriana que reduce la existencia a la capacidad conativa y proyectiva de un sujeto solo abocado a tener-que-ser hasta asumir su última posibilidad, la posibilidad de toda imposibilidad: la muerte. Sostenemos con Levinas y Torvalds, sencillamente que “la vida no es una voluntad desnuda de ser, Sorge ontológica de esta vida -sino que, muy por el contrario, -la vida es amor a la vida, relación con contenidos que no son mi ser, y sin embargo más queridos que mi ser: pensar, comer, dormir, leer, trabajar, calentarse al sol” (Levinas, Emmanuel:1997, p. 131) – escribir una ponencia o escribir un programa de computación, agregamos nosotros.

En efecto, aquello que realmente constituye la vida, la vida de la vida, diremos nosotros, acontece en el nivel del gozo y la felicidad, y esto está fuera de toda ontología.

La ontología, de este modo, queda subversivamente subordinada a la vida. El ser, pues, desde Aristóteles, es acto, pero en tanto acto de ser entra también en nuestra felicidad. Vivimos de actos y el mismísimo acto de ser no es sino uno de los tantos actos de los cuales vivimos, como vivimos de ideas y sentimientos. El gozo es la relación pura que subyace a cada paso que damos en nuestra existencia.


Gozo y alteridad


Ahora bien surge la pregunta de cómo se pasa del egoísmo puro del gozo y de la vida, de la felicidad de sí en lo de sí a la despreocupación del sí mismo y la responsabilidad por los otros. Pues en el gozo, y esto es una verdad patente y evidente, psicológica o fenomenológicamente, “soy absolutamente para mí. Egoísta sin referencia al otro, estoy solo sin soledad, inocentemente egoísta y solo. No contra los otros, sino en mi «reserva personal» - pero enteramente sordo al otro fuera de toda comunicación y de todo rechazo de comunicar – sin orejas como vientre con hambre” (Levinas, Emmanuel:1997, p. 153).

En principio cabe señalar que el gozo está animado de un dinamismo distinto al de la percepción. La sensación estética (en el sentido kantiano del término) busca objetivar la cosa que conoce. El gozo, como afecto, como modo de vida, no debe interpretarse en función de la objetivación. El gozo, o sensibilidad, “no es una objetivación que se busca” (Levinas, Emmanuel:1997, p. 201), en la medida en que disuelve todo contenido representativo en pura afectividad sensible. De manera que si bien el yo, por el gozo, vive ensimismado en lo de sí, este ensimismamiento no constituye la clausura absoluta de un non plus ultra.

Si bien, el gozo, pues, es autoreferencial, es justamente esta autoreferencialidad lo que se requiere para poder pensar en los otros. Es decir, al constituirse el sujeto, a través del proceso que Levinas llama separación, en sí mismo autónomo, es como cae en la cuenta de que hay otros. En efecto, el proceso indentificatorio de constitución del yo de-fine, instaura la finitud, los bordes del mismo, más allá de los cuales se hace próximo el otro y es abordado como prójimo, como alteridad qua alteridad.

Por el gozo y en el gozo acontece la institución de tres límites que determinan y articulan al mismo tiempo la finitud del mismo y la infinitud del otro:

  1. exposición, por el cuerpo, al elemento, del cual el Mismo se alimenta para constituir su identidad de tal.

  2. acogimiento en una morada: con un lenguaje, una historia, un a partir de... determinado que define y da los contornos propios del Mismo.

  3. La interpelación ética del rostro del otro: que como cuestionamiento y orden se expresa en el imperativo “No matarás”.

El establecimiento de dichos límites rompe la totalidad neutra en la que todo se confunde con todo y sitúa al individuo en un algo, confiriéndole bordes que despejan el vacío que posibilita la diferencia, la alteridad absoluta de lo otro. Una vez que hay otros, es cuando se abre el tiempo de la ética, en el mutuo relacionarse de los términos, que conjugan una comunión o coexistencia en la que la conjunción copulativa “y” adquiere todo su valor, yo y el otro, provocando y promoviendo la libertad del yo como yo-para-los-otros.


El software libre, razones de una preferencia

Elegimos por lo tanto el software libre para la educación porque a partir de la noción de gozo, presente en las propuestas tanto de Linus Torvalds como de Emmanuel Levinas, permite pensar la idea de que la computación no es una mera herramienta utilizable para fines benéficos o maléficos. Permite pensar también que la persona que se forma educativamente, en computación, filosofía o cualquier otra rama del saber, es mucho más que un mero “recurso humano”, un eslabón funcional en la cadena productiva de bienes y servicios. Ponemos pues en tela de juicio la noción de “capital humano” y queremos reivindicar con firmeza y con premura el derecho a la infuncionalidad. Lo humano no es un recurso porque no es un medio, no tiene valor instrumental, es un fin. Lo infuncional es lo humano.

Así pues concebimos el movimiento del Software libre ante todo como un punto de encuentro, de convergencia de personas con identidades propias y que pueden reunirse en proyectos comunes a partir de los cuales disfrutar gozando de la propia capacidad creativa. Pues el gozo, en tanto disfrute, es de por sí fecundo, generativo, de suerte que quien goza, vive una auténtica felicidad y quien vive feliz nunca se olvida de los otros.

Referencias bibliográficas

- Himanen, Pekka, (2002) La ética del Hacker y el espíritu de la era de la información. Ed. Destino.
- Torvalds, Linus (2002) “Prólogo” a Himanen, Pekka, (2002) La ética del Hacker y el espíritu de la era de la información. Ed. Destino.
- Spinoza, Baruch. (1967) Ética. Aguilar.
- Levinas, Emmanuel. (1993)Dios, la muerte y el tiempo. Ed. Cátedra.
- Levinas, Emmanuel. (1997) Totalidad e infinito. Ed. Sígueme.

17 enero 2008

El paso del verano

Acabo de encontrar el paso que necesitaba para este fin de semana en el boliche:





Zarpado!!!!!!!!

09 diciembre 2007

They Live... we sleep!!!

Quiero recomendar una película vieja y a la vez muy actual. Ciertamente, podríamos consderarla actual teniendo en cuenta los puntos de contacto que presenta con la película que revolucionó y marcó un hito en lo que respecta a la cinematografía contemporánea: The Matrix.
En efecto They Live es una película de Jhon Carpenter de noviembre de 1988 que, con una buena dosis de humor negro e ironía, narra la historia de una sociedad "dormida", que no puede ver ni percibir que está siendo oprimida por seres no-humanos que, habiéndose ubicado en los estratos de poder de la sociedad, dominan sobre las multitudes. Muchos entendieron esta película como una crítica solapada a las elites de yuppies de los años '80 que en Estados Unidos comenzaban a posicionarse en puestos decisivos de la sociedad norteamericana, dejando postergada la gran masa de los trabajadores asalariados.
Nosotros queremos señalar, como dijimos, los puntos de contacto con The Matrix, cuyo tema retorna constantemente en la historia de la filosofía, de la literatura y, como es evidente, en la historia del cine.
En efecto, los que vean la peli, notarán cómo la historia se desarrolla en una realidad dicotómica, donde lo que aparece (fenómeno), lo que se percibe, no es la realidad "en sí", sino que ésta en cuanto tal, yace oculta para la gente vulgar, es deicr para el vulgo. Sólo unos pocos logran librarse del engaño y asumen para sí la misión de "liberar" a los que padecen semejante engaño. Cabe destacar, de esta forma, el trasfondo ético, que no gnoseológico, puesto de relieve por el director del film.
Realidad dicotómica, misión y autosacrificio... diversión como en The Matrix en clave ochentosa... Después me cuentan!!!



07 diciembre 2007

Pomelo: el ídolo del momento!!

A veces se podría pensar que para acercarnos a la verdad del Rock argentino actual se necesitaría realizar largos estudios críticos, filosóficos, históricos. De suerte que mediante un aparotoso discurso pseudo-académico, con las palabras escolásticamente apropiadas, llegaríamos a expresar discurriendo la esencia rockanrollera de nuestro domesticación del Rock mundial.
Somos de la opinión de que este ensayo mental si bien no sería totalmente inútil, al menos jamás llegaría al núcleo mismo de lo que el Rock argentino es y representa para el argentino medio-común. Ofrecemos, por lo tanto, un video donde se refleja su esencia de manera nítida, clara y distinta (en las palabras de nuestro querido amigo Renato Descartes).En dicho video de 3 minutos 25 segundos de duración nos adentraremos en la médula del Rock nacional de la mano de Pomelo, el ídolo del Rock que todos estabamos necesitando, acompañados de su inseparable manager: Tony Sorete. Sólo resta una palabra por decir: Rock'nroll'ené né!!!